NACE UNA NUEVA COLECTIVIDAD QUE SE SUMA AL PACTO HISTÓRICO

DECLARACIÓN DE LA COLECTIVIDAD PAZ CON DEMOCRACIA (PcD)

Personas con experiencias relacionadas con diferentes dinámicas políticas, sociales, comunitarias, profesionales, culturales e institucionales, desde distintos departamentos del país y algunas desde otros países donde residen por motivos de refugio o migración, hemos conformado la Colectividad Paz con Democracia, con el propósito de vincularnos a la construcción del Pacto Histórico. Entendemos este pacto como gran convergencia de actores políticos, sociales y de ciudadanías en la lucha por las transformaciones requerida en Colombia hacia la paz, la democracia, el bienestar social, la justicia, los derechos humanos, la soberanía, la defensa del ambiente y el reconocimiento de la pluriculturalidad, la diversidad étnica, los derechos de la mujer y de diversidad de género.
Nuestra composición es plural y diversa en varios sentidos, pero de forma que en lo político se destaca el que desde nuestras personas integrantes se cuentan con trayectorias que aportan legados significativos como los dejados por: los procesos de paz del 90 (M19, EPL y otros), el proceso Constituyente de 1991; proyectos políticos como el Frente Popular, la Alianza Democrática, el Frente Social y Político, el Polo Democrático; movimientos sindicales, campesinos, étnicos, estudiantiles, comunitarios; movimientos de paz, derechos humanos, redes de mujeres, ambientalistas; y de expresiones ciudadanas diversas con orientación democrática. Y en años recientes hemos participado principalmente en la Colombia Humana y en las alianzas y dinámicas que ahora buscan converger en el Pacto Histórico.
Reconocemos los logros democráticos conseguidos en la historia colombiana reciente con exigencias y protagonismo de movimientos sociales, de izquierda, convergencias democráticas, corrientes de opinión, ámbitos institucionales, gubernamentales y apoyos de la comunidad internacional. Sin embargo, en el país se evidencia que persisten factores de crisis en lo estatal, gubernamental y social, sin que se consigue consolidar un proyecto democrático de sociedad y Estado, dando lugar a la existencia de proyectos de gobernabilidad marcados por arbitrariedad, medidas regresivas, escenarios de guerra y violencia política y profundización de tendencias al empobrecimiento, la exclusión y la discriminación.
En contra de derechos y garantías consagrados constitucionalmente durante las últimas tres décadas los gobiernos han aplicado el modelo neoliberal impuesto por el capital financiero internacional, de manera que se precarizan las condiciones laborales, se debilita la acción del Estado en favor de los derechos sociales, se privatizan bienes públicos, se mercantiliza el acceso a derechos fundamentales y se profundiza la informalidad y la imposibilidad para que parte de la sociedad tenga posibilidades de realización económica y social. A la vez, han ganado alta incidencia sectores mafiosos en ámbitos económicos, políticos, sociales, estatales, gubernamentales e institucionales. Y tras el interés de la ganancia bajo el modelo extractivista, transnacionales, empresas mineras, agroindustriales y economías ilegales depredan gravemente la naturaleza.
El llamado uribismo que ha sido determinante en el proceso político colombiano en las dos décadas recientes. Representa una alianza extremo-derechista, arbitraria, violenta y con recurso en acciones ilegales y corruptas, entre algunos sectores de élites tradicionales regionales y nacionales y los de las élites emergentes a todo nivel bajo la economía mafiosa y la acción depredadora en lo social y lo político del paramilitarismo, en medio de la tragedia humanitaria causada. Sin embargo, el anterior gobierno de Juan Manuel Santos rompió con el uribismo y retomó la solución política del conflicto
bélico, de forma que consiguió pactar la paz con las FARC EP y avanzar en entendimientos importantes con el ELN. Pero al recuperar el uribismo el gobierno con el actual presidente Iván Duque, se retornó a la gobernanza autoritaria que somete las otras ramas del poder público, aplica medida expresamente a favor de los grupos financieros y del poder económico en detrimento de las condiciones de vida del resto de la población, se resiste y desvirtúa la aplicación del acuerdo de paz y reprime violentamente con alto saldo de víctimas a las protestas sociales.
No obstante, el actual panorama muestra elementos que hacen prever la posibilidad para los sectores democráticos en las elecciones de 2022 de conseguir el gobierno y presencia mayoritaria en el Congreso: El gobierno Duque afronta profunda crisis con muy alto rechazo ciudadano, en medio de sus erráticas acciones marcadas por la incapacidad, las medidas regresivas, el recrudecimiento de la violencia y la inseguridad y los hechos graves de corrupción que lo comprometen. Gustavo Petro como precandidato presidencial de nuevo registra inmenso respaldo popular, se fortalecen otros liderazgos políticos y sociales alternativos y cree el apoyo ciudadano a distintas vertientes democráticas. Y en 2019 y con más impacto en 2021, se registraron multitudinarias protestas populares y ciudadanas en respuesta al llamado al Paro Nacional de las centrales obreras en convergencia con diversos sectores sociales y con gran protagonismo de la juventud popular, de manera que a pesar de la violenta represión oficial sufrida lograron derrotar los proyectos regresivos de reforma tributaria y reforma a la salud, propiciar la renuncia de varios ministros/as y configurar un inmensa movilización expresamente antiuribista.
En consecuencia, como Colectividad Paz y Democracia desde nuestros ámbitos locales, regionales, nacionales e internacionales, nos ponemos a disposición de las acciones para la conformación del Pacto Histórico, de sus objetivos, planes y campañas electorales concertadas y en la perspectiva de la gobernabilidad nacional prevista en los años siguientes. Con relación a los preparativos e inicios de sus campañas, proponemos y respaldamos el nombre de Álvaro Villarraga Sarmiento para ser considerado en la lista cerrada al Senado por el Pacto Histórico, dadas sus reconocidas calidades políticas, de liderazgo, aporte intelectual y académico y amplia experiencia con movimientos sociales, de paz y de derechos humanos con proyección en las regiones del país y el ámbito internacional. Así mismo, decidimos acompañar los procesos de las listas del Pacto Histórico a la Cámara en definición. Y adoptamos un plan de trabajo y de campaña que incluye una gira nacional, eventos regionales y locales y un Primer Encuentro Nacional de Paz con Democracia para finales de noviembre próximo. De manera que los diversos sectores democráticos podrán contar con nuestra mano tendida y nuestra acción decidida. en torno a las acciones conjuntas emprendidas.

COLECTIVIDAD PAZ CON DEMOCRACIA
Desde ciudades y municipios de Colombia y desde otros países, 8 de octubre de 2021.

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